domingo, febrero 21, 2010

Hablando de dos gigantes









“Cuyas economías capitanearán el futuro…”.
____________________________________________________________________

Washington y Pekín tienen sus discrepancias basadas, quizás, en los siguientes puntos, a saber: a) la multimillonaria de armas a Taiwán; b) la reevaluación de la divisa china, y c) el próximo recibimiento del Dalái Lama por parte de Barack Obama, presidente del Ejecutivo norteamericano.

Muchas armas que EEUU ha vendido a Taiwán, y en una época que existe un distanciamiento entre China y la isla: Hacia ésta están mirando ciento de misiles de gran potencia, que, en su día, pueden dispararse, y más bien como mala fortuna.

Los norteamericanos muestran cierta irritación con los chinos, porque China no da su brazo a torcer en relación con la política a seguir por los primeros. Estados Unidos quiere y desea controlar los regímenes energéticos del mundo: Oriente Medio y Asia Central. Ejemplo de lo que digo, se ha desarrollado fehacientemente en sus intervenciones imperialistas, diría uno, en Irak y Afganistán. Sin olvidarlos de la fuerte vigilancia que mantiene sobre Irán.

Los Estados Unidos de América es un país que, respirando armas para matar por los cuatro costados–de norte a sur y de este a oeste–, siembran de muerte el mundo entero, pues es el primer productor y exportador de éstas: las armas ,muchas veces, sólo sirven para matar. Matar por matar: Es la triste realidad con la que nos encontramos todas las mañanas, aún con el café humeando de caliente, y abrimos cualquier periódico que nos echamos a las manos...Y ellos, los norteamericanos, al levantarse y leer diarios, sin duda están respirando armas para matar que siembran la muerte en el mundo entero. (Confucio, y en sus Diálogos, manifestó: “El gobierno es bueno cuando hace felices a los que gobiernan y atrae a los que viven lejos”.)


Estamos hablando de dos gigantesl –EEUU y China–, cuyas economías capitanearán el futuro del mundo habitable. China ha entendido que, si quiere crecer, ha de establecer un sistema económico basado en el consumo interno, y no tanto en la exportación de productos de poco valor, que generan pocas divisas para su erario económico.

Y es que en Occidente estamos atravesando una crisis–económica y financiera–, que afecta a China como país, que es, eminentemente exportador. Los chinos saben muy bien, y esto es así, que han de estimular su consumo interno si es que quieren crecer. Piensan, y están en lo cierto, que Pekín y Sanghaí no representan al país entero: existen 135 millones de chinos viviendo en los umbrales de la pobreza.

Y es que en Occidente estamos atravesando una crisis–económica y financiera–, que afecta a China como país, que es, eminentemente exportador. Los chinos saben muy bien, y esto es así, que han de estimular su consumo interno si es que quieren crecer. Piensan, y están en lo cierto, que Pekín y Sanghaí no representan al país entero: existen 135 millones de chinos viviendo en los umbrales de la pobreza.

La incertidumbre de la economía mundial está motivada, y a mi modesto entender, en la falta de información puntual y al ‘paro obrero’.Estaremos siempre mientras nuestro ‘cáncer familiar actual’–la falta de trabajo–, siga afectando a buena parte de la población española, que se encuentra con el agua al cuello para llegar a fin de mes, y abonar las cuotas para la amortización de ese piso que pensaron iba a ser de su propiedad, y con el paso de los años...

Y es que buscamos todos lo mismo: trabajo. Tratamos que sea idóneo y seleccionamos aquel que nos despierte cierto placer al desempeñarlo, para que el rendimiento y el equilibrio estén asegurados. No obstante, algunas empresas suelen cometer el error de colocar al trabajador en un puesto de trabajo superior o inferior a su capacidad. En el primer caso, el contratado responsable se sentirá frustrado, pues no conseguirá más que fracasos y amonestaciones–lógicas–por parte de sus jefes más inmediatos; en el segundo caso, si el empleado está cualificado para desempeñar tareas superiores a las encomendadas, a la larga, se encontrará descontento y no motivado, redundando en su bajo rendimiento.

Pero hoy por la juventud no puede seleccionar el ‘trabajo’ idóneo a sus facultades física e intelectuales: se conforma con cualquier trabajo para subsistir, y apartarse de esa marea negra que produjo la recesión actual: verdadera crisis financiera mundial.

La República Popular China –neoliberal y capitalista al mismo tiempo–, está dando un giro hacia la izquierda, potenciando un anti-mercado exterior y apoyando a las empresas estatales.

Siempre que un país crece–económicamente hablando–, y de forma y manera ascendente irrefrenable, su política exterior se hace más enérgica e inflexible: Esto es lo que está ocurriendo en China, y en la actualidad. Los chinos saben, y es obvio, que han de sacar de la pobreza a los 135 millones de hermanos que habitan en la República Popular China.

Ha de existir entre EEUU y China un espíritu de colaboración ambicioso y responsable, y a corto plazo, en lo político y lo económico, si queremos erradicar del haz de la tierra el terrorismo representado por Al Qaeda, quien esta latente en todo el mundo: Los talibanes y los piratas somalíes son buen ejemplo de lo que reseño. Siempre habrá un individuo o pequeños grupos dispuestos a inmolarse, atándose alrededor de sus cinturas granadas-bombas, que sembrarán de sangre inocente las ciudades del Globo Terráqueo.

Vemos y comprobamos que los conflictos armados entre países van disminuyendo poco a poco, pero en cambio las guerras civiles, revoluciones, insurgencias... están al cabo de la calle. Son los países que no acuden a Munich, que proliferan como los mosquitos en épocas veraniegas.

Dos son las monedas que luchan entre si: El dólar y el yuan. EEUU hace peticiones en el sentido de que los chinos revalúen su moneda, mas éstos no están por la labor. Ambas naciones tienen la palabra...

Existe un programa nuclear secundado por Mahmud Ahmadineyadh , presidente de la República Islámica de Irán, aunque uno considera que el régimen iraní lleva hace años planteándose poseer armas nucleares. El Reino Unido, Francia,... han intentado solucionar esta crisis, pero Irán–sus gobernantes–no están por la labor. Sin duda alguna desean cerrarse al mundo occidental, y no marchar por la senda del progreso. Aunque muchas veces, y así lo comprobamos, el último esté bañado de sangre y lágrimas. No obstante, los iraníes están en su perfecto derecho a poseer energía nuclear, pues países como Israel, India, Pakistán... también la tienen. O todos, o ninguno: ¡tremenda realidad!


La Coruña, 15 de febrero de 2010
©Mariano Cabrero es escritor

Las flores del bien














____________________________________________________________________
La hora y el día: cualquiera; la ciudad: una entre las muchas de España. Circulaba con mi viejo coche por las calles coruñesas, cuando el conductor de un lujoso vehículo hizo una maniobra en falso, en el sentido de que puso el intermitente indicando su desplazamiento hacia la derecha y, realmente, se fue hacia la izquierda; cometió un pequeño despiste, quizás, involuntario. Detrás iba otro automóvil, no menos lujoso que el anterior, que como consecuencia de la maniobra en falso del primero tuvo que cambiar de carril.

Al instante, mi cochecito y yo, quedamos parados ante un semáforo, casualmente, en medio de los ‘ocho ruedas protagonistas del incidente. El caballero (digo caballero, aunque no se portó como tal) de uno de los coches–ya maduro–abrió la ventanilla y dijo: “¡Me cago en tu...!” Creo que nombró a alguien de la familia. Acto seguido el señor abrazar segundo del segundo automóvil–joven–sacó la cabeza por el habitáculo, contestando: “Y yo en el tuyo”. Tampoco su postura fue la de un señor.

Asombrado mi 850 al ser testigo de lo que había pasado, me dijo: “¿Qué te han parecido esos dos caballeteres?”. Creo que han perdido las maneras, le contesté.

Sigo yendo en mi coche, y conduciéndole como siempre los hago, es decir, despacio, despacio...porque los años–los míos, más de setenta y...–, no me permiten hacerlo de otra forma. Escucho música, como siempre lo hago, y, a veces, miró por el retrovisor a una hermosa mujer de esas ¡qué quitan el hipo! Bien entendido: he dicho miro. ¡Cualquier día me voy a estrellar con las cuatro ruedas que circulan por delante de mí! Y me estará muy bien por viejo..., aunque entiendo que es culpa de mi corazón porque vive y late, porque vivir quiere decir soñar.

Otras veces, muchas más, cojo mi cochecito y me dirijo al campo: un viejo y buen amigo mío, al que ya nombro como ‘mi campo’. Me detengo a pasar un buen rato, leyendo aquellos libros que a todos nos gustan leer, y que nos tranquilizan sobremanera. Y este campo contiene hermosos y frondosos árboles, y pajarillos y flores silvestres y amapolas–las flores del bien, que no del mal–, que me recuerdan viejos y amorosos poemas de amor, y que, al escucharles acarician mis oídos y me engrandecen el alma. Las flores del bien que hacen convertirse a uno en un joven o viejo soñador, que hacen que el horizonte de la vida se nos muestre aún por descubrir, que hacen florecer en nuestro intelecto semillas –de amor y bondad–, perdidas en las entrañas de la tierra ,por que allí las olvidé cuando mis manos sentían la frialdad del hielo...

Mientras la vida–esa vieja amiga vuestra y mía–sigue su inexorable recorrido ya preconcebido, y nosotros hacemos oídos sordos a sus indicaciones y sugerencias, que recibimos todos los días del Señor: “¡Sed prudentes al conducir, pues las carreteras están sembradas de cadáveres, que fueron muertos por nuestras propias limitaciones humanas!”, terminó diciéndome.

Y es que la vida–nuestra vida–, y no sé el porqué, sabe y comprende que no somos dueños ni de un sólo instante de ella. Sabe y comprende que no somos inmortales, sabe y comprende que tenemos nuestros recuerdos de supervivencia muy limitados y en todos los órdenes de la vida (esa vida que no es nuestra): somos gentes muy imaginativas los españoles, que no trabajadores precisamente, y siempre estamos soñando con nuestra chica de los ojos verdes.

El estrés a que estamos sometidos por nuestra manera de vivir, irritaciones contenidas–quizás del propio trabajo que desempeñamos (aunque hoy en día muchas personas no padecen estrés porque no pueden trabajar: no hay trabajo a la vista) –, disgustos de tipo familiar, complejo de superioridad e inferioridad, etcétera. Todo este cúmulo de premisas ,y muchas más, influyen de forma muy negativa en nuestro carácter, y hace que nuestras conducciones lleguen a ser, en muchos casos, peligrosas para nuestros amigos los peatones, para los demás conductores y, por qué no, para nosotros mismos. Nuestra asignatura pendiente ha de consistir en reeducarnos cívica y vialmente hablando, para poder siempre desarrollar una buena seguridad vial. Nuestras armas a emplear, deberían ser: el respeto mutuo, la cortesía, la amabilidad... Erradiquemos la violencia, y fomentemos la reflexión.

Mi cochecito y yo seguimos recorriendo las calles, y últimamente, hemos observado tristeza, mucha tristeza en los rostros de las gentes con las que nos cruzamos. Esos rostros–caras con amargura en su expresión–, nos hacen saber: ¡Qué España va mal! , o que también el mundo marcha mal. Tendríamos que premiar la inteligencia, los buenos modales, la reflexión, la prudencia... (más bien todos estos dones de nuestro intelecto, y hoy por hoy, me da la sensación de que parecen molestar o molestan).

Por el contrario, aplaudimos las incorrecciones en nuestras conductas para con los demás, aprobamos las groserías que están al orden del día, despreciamos a nuestro prójimo cuando necesita de nuestra ayuda, e, incluso, cuando éste es objeto de malos tratos de palabra y obra( violencia de genero, que se dice ahora, y que siempre existió...,pero no con tantas y tantas muertes de mujeres maltratas por sus maridos o parejas sentimentales( me da igual), que todos a casi todos lo meses del calendario son portadas en lo periódicos de venta diaria o en el mismo Internet. Miramos solamente nuestro confort personal, y ¡el que venga atrás... qué arree! ¡Vaya tropa la que somos!, digna de lastima, en verdad.

No he pensado ni por un momento el dar una clase de religión (para eso están los curas), aunque lo parezca. Creo que todo lo expresado se está estudiando en esa asignatura, que dicen que es tan importante: ‘Educación para la ciudadanía y los derechos humanos’, que ya se cursa en nuestras autonomías, aunque entiendo que no está dando los resultados apetecidos, y, a las pruebas me remito.

Quizá esos conductores de que he hablado al principio se comporten, y en sus casas, con los mismos modales que mostraron en la calle cuando conducían sus vehículos, quizá no quieran entender que los niños siempre hacen lo que ven y oyen en sus casas, quizá crean que con la asistencia a las clases de enseñanza los niños/as obtengan suficientes conocimientos para su formación...Nada más lejos de estos asertos: los jóvenes serán hombres de provecho el día de mañana, si complementan la formación recibida–por parte de los profesores/as- en los centros de formación ,con la recibida en sus casas por parte de sus progenitores. Así es (si así os parece), obra teatral de Luigi_Pirandello .



La Coruña, 21 de febrero de 2010
©Mariano Cabrero Bárcena es escritor
















jueves, diciembre 10, 2009

Con el agua hasta el cuello

“Estaremos siempre mientras nuestro cáncer familiar...”.

En la actualidad, y esto nos ocurre por no haber sido previsores, la búsqueda de trabajo constituye la más acúcienle de las dificultades con las que han de enfrentarse los seres humanos en esta vida. Existe un elevado índice de desempleo (según estadísticas al respecto, el último alcanza cotas del 19%. Muy alto, sin duda, si lo comparamos con el que tienen en estos momentos algunas naciones europeas. Y bien digo ‘Naciones’–Estados–, porque en España hemos de convenir que las últimas las nombramos como ‘Autonomías’, mal que le pese a algunos españoles..., qué no sé el porqué no desean reconocer que pertenecen a la
Península Ibérica ).

Estaremos siempre mientras nuestro ‘cáncer familiar actual’–la falta de trabajo–, siga afectando a buena parte de la población española, que se encuentra con el agua al cuello para llegar a fin de mes, y abonar las cuotas para la amortización de ese piso que pensaron iba a ser de su propiedad, y con el paso de los años...

Y es que buscamos todos lo mismo: trabajo. Tratamos que sea idóneo y seleccionamos aquel que nos despierte cierto placer al desempeñarlo, para que el rendimiento y el equilibrio estén asegurados. No obstante, algunas empresas suelen cometer el error de colocar al trabajador en un puesto de trabajo superior o inferior a su capacidad. En el primer caso, el contratado responsable se sentirá frustrado, pues no conseguirá más que fracasos y amonestaciones–lógicas–por parte de sus jefes más inmediatos; en el segundo caso, si el empleado está cualificado para desempeñar tareas superiores a las encomendadas, a la larga, se encontrará descontento y no motivado, redundando en su bajo rendimiento.

Pero hoy por la juventud no puede seleccionar el ‘trabajo’ idóneo a sus facultades física e intelectuales: se conforma con cualquier trabajo para subsistir, y apartarse de esa marea negra que produjo la recesión actual: verdadera crisis financiera mundial.

Hace poco tiempo (dos años atrás), observaba uno a esos pobres desheredados de la fortuna que pernoctaban (nunca diré dormían) en la ‘santa calle’ al lado de cualesquiera de los bancos para tomar asiento. Otras muchas veces también pude ver, que los primeros estaban acomodados, y por así decirlo, en el interior de los habitáculos donde la banca española tiene instalados los cajeros automáticos para la retirada de dineros.

Considera uno que la juventud tiene una mundo de ambiciones por delante y por él debe luchar. Si éste no se produce con la normalidad deseada por todos, el ciclo de la vida se habrá invertido, y el mundo de la creación o creatividad de los descubrimientos..., que pertenece a los jóvenes, se verá afectado sensiblemente.
_Goethedejo escrito: “La actividad es lo que hace feliz al hombre”.

La crisis por la que estamos pasando ha afectado a un gran número de personas, que han tenido que pasar al ‘paro obrero’–con sus limitaciones en el tiempo–, o al triste y negro despertar del desempleo. En esta ultima situación se encuentran hombres y mujeres separados, madres solteras–que tienen hijos a su cargo–, trabajadores con contratos temporales, chicos/as recién casados (que también tienen derecho a vivir sus vidas e ilusiones, como las vivimos los demás), obreros de la construcción...

“Si me lo dices, me olvido. Enséñamelo, y puede que me acuerde. Cuenta conmigo, y lo entenderé”, así reza un proverbio de sabiduría china. Esto es por lo que claman todos los adolescentes: ¡Cuenta conmigo! Se han olvidado nuestros políticos de turno de aquellas escuelas profesionales de aprendices( Empresa Nacional Bazán, Fábrica de Armas...).Las Escuelas de Formación Profesional no están funcionando al cien por cien y, claro está, tenemos chicos/as de 23 o 24 años con uno o varios títulos universitarios, que no tienen dónde desarrollar sus conocimientos. ¡Menudo panorama el que les espera!

Las estadísticas nos dicen (si es que no están equivocadas) que sobre un 70% de chicos y chicas mayores de treinta años, aún siguen viviendo en sus domicilios familiares. Se pregunta uno qué adónde van a ir que mejor estén.

Y, sin embargo, debemos concienciar a nuestros hijos para que se acostumbre a desempeñar empleos cualesquiera, aunque tengan sobrados conocimientos para desempeñar otros de mayor nivel. A ningún joven, hoy en día, se le caen los anillos por trabajar en lo que sea. Dicho de otro modo, muchos no podrán comprar los anillos de compromiso o lucimiento por falta de trabajo (dinero).

El seísmo económico por que estamos atravesando, es más grave de lo que parece. El gobierno actual y los anteriores nos enseñaron a vivir por encima de nuestras posibilidades dinerarias, y esto dio lugar a que muchas gentes se lanzaron a adquirir una vivienda–sin mirar precios y posibilidades económicos–, a comprar un coche nuevo, una televisión de plasma y disfrutar de unas vacaciones que no correspondían al status social al que cada pertenecemos: el resultado ha sido las catástrofes económicas que estamos observando en numerosas familias, incluso, las de la clase media.


La Coruña, 10 de diciembre de 2009
©Mariano Cabrero es escritor

jueves, noviembre 26, 2009

Recuerdos con futuro



















“Recuerdo de mujer (1955), y mujer del 2009...”.
Se acuerda uno de las experiencias pasadas: unas buenas, otras malas y, las últimas, menos malas. Pretendo ser objetivo en mis recuerdos, porque fui protagonista y observador de los mismos. Se deben contar hechos pasados, mejores o peores, pero contarlos, ya que podrían argumentar que no fueron acontecimientos verosímiles o: “...que no nos atrevemos a relatarlos”.O: “...que perdemos la memoria porque nos conviene”. O: “...que hay que callar porque algo tenemos que esconder”. Nada más lejos…

Allá por los años sesenta y dos, y cuando contaba veintidós años de edad, estaba preparando oposiciones para el Estado, que las aprobé: “Ya tengo el porvenir asegurado”, me dije. Mi fallecido padre, Mariano, siempre me dijo: “Estudia, estudia hijo mío”. “Ya verás: Si llegas a pertenecer al cuerpo de funcionarios, vivirás con cierto deshago el resto de tus días. No serás nunca – ¡millonario!–, pero jamás te faltará un pedazo de pan para llevar a la boca”, terminaba siempre con este prudente y concienzudo conseja. Y así fue.

Por aquel entonces las “Hijas de Eva” no atravesaban tiempos, precisamente, favorables para su independencia y derechos civiles consecuentes. Poco a nada pintaban en nuestro país llamado España (la de 1962), que ahora también se llama España–mal que les pese a ciertas personas, por así llamarlas: uno les nombra con el apelativo de ‘pobres o malos españoles ’–. Y lo digo con conocimiento de causa: sus derechos, y los de las “Hijas de Eva” de 19962, estaban mermados en demasía, y llevaban su ‘especie de esclavitud–por así llamarla–, con paciencia, con resignación, con la paciencia y resignación que les son comunes a las mujeres, y que los hombres–piensa uno–, debemos imitarles.

Y aludiendo concretamente a esos derechos, de los cuales no gozaban, mi memoria me dicta y me confirma los que siguen: no podían abrir cuentas corrientes ni cartillas de ahorro a su nombre; tampoco podían, y por su propia iniciativa, legalizar un pasaporte español a su nombre; podían ir a la cárcel (por prisión) si cometían adulterio o abandonaban el domicilio conyugal...No podían hacer casi nada por su propia voluntad. Sin embargo las féminas europeas se manejaban y comportaban de distinta manera.

Y es sencillo el comprender el porqué: las anteriores habían sufrido una gran guerra en los territorios de los Estados a que pertenecían (la
Segunda_Guerra_Mundial): ni más ni menos. Por esta causa, sin duda, habían tenido que salir de sus domicilios a trabajar y, de meras amas de casa y esposas complacientes, se habían transformado en asalariadas en fábricas, en mercados de distribución de productos de consumo, en labores propias de la agricultura..., etc.etc.

Las esposas españolas (1962) sufrieron serios reveses en sus estados anímicos. Es decir, al abandonar los hijos el hogar familiar, se sentían ellas no imprescindibles ni necesarias. Y como no habían aprendido a trabajar fuera de casa, porque no las dejaron, sus cerebros fueron pasto de angustias, insomnios, intranquilidades, nerviosismos..., que algunas de las veces degeneraron en serias y complicadas depresiones: sus mesitas de noche aparecían cubiertas de medicinas con sus correspondientes prospectos...

Es bueno comprobar como un hombre y una mujer se pueden tomar unos güisquis juntos, conversando tendidamente de sus mismos proyectos y aspiraciones laborables: se está produciendo poco a poco la liberación de las mujeres: ellas también quieren ser mujeres liberadas…

Pisando fuerte las actuales mujeres, van poco a poco consiguiendo su ya merecido puesto en el plano socio-laboral, que –con casi igualdad de derechos y también de obligaciones– les facilita una comunicación liberalizada respecto al hombre. Ellas ya son mujeres siglo XXI, y se han convertido en recuerdos con futuro.

No obstante, encuentran un riesgo que va a definir la amistad entre hombre y mujer: el impulso sexual que es inevitable que surja entre ambos. Existe una frontera –casi imperceptible– entre la amistad profunda y para siempre, y el amor propiamente dicho: la presencia o no de la atracción sexual, la cual inclinará la balanza de la verdad hacia uno u otro lado.

Debemos buscar “nuestra chica de los ojos verdes”, nuestra futura esposa, pareja sentimental... con quien recorrer el corto o largo camino de nuestra mortal vida, buscando felicidad... Empleemos el arte de comunicar, conversar, etc., que parece haber sido olvidado últimamente de la faz de la tierra. El problema reside en nosotros mismos, pues pensamos que el dinero, el poder y los distintos placeres –que la propia vida nos pone al alcance de la mano–, serán los que nos libren de preocupaciones: nada más lejos. Uno piensa que el amor ni se compra ni se vende: se siente. Si no es así, no es verdadero amor, y jamás nuestros recuerdos serán reconocidos como ‘recuerdos con futuro’.
La liberación de la mujer ha contribuido a que las hijas de Eva salgan a la “selva de la calle’, donde cualquier desaprensivo ‘matacorazones’ se creerá que es dueño de nuestras féminas. El
Acoso_sexual se ha convertido últimamente en el pan nuestro de todos los días, y esto se produce en todos los ámbitos de la vida laboral y funcionaríal( Este ‘acoso’ en un 73% de los casos proveniente de un superior…Y es que nuestras mujeres sigloXXI son fuertes, valientes, capaces, creativas, bellas y sonrientes. ¡No se podía esperar menos de ellas!



La Coruña, 26 de noviembre de 2009
©Mariano Cabrero es escritor

lunes, noviembre 02, 2009

Mi cerebro que no duerme













Mujer durmiendo de Frederic Leigton

Porque cuando apago la luz de la mesita de noche, al objeto de dormir unas pocas horas (con mi edad son pocas las horas de sueño, que se aprovechan), mi cerebro que no duerme–y saliendo de la noche oscura de mis pensamientos, –entre sueños y ensueños…


¡Ya… me encuentro solo! De regreso, y cuando me hallo en mi casa, sobre la una de la madrugada, solamente escucho el ruido al paso de los últimos coches-sus ruedas.-. Doy dos vueltas al cerrojo de la puerta– ¡hay tantos ladrones hoy en día!–, y busco silencio–mi silencio– en mi soledad. El día ha sido francamente penoso: hablar con amigos que no lo son, saludar a personas que casi no conozco, recomendar a ciertos jóvenes–tunantes por naturaleza–que se presentan a oposiciones del Estado (lo cual hice por mero compromiso, aunque no puse mucho interés en tales recomendaciones, y entiendo que resultarán ineficaces), escuchar mentiras que luego se convertirán en verdades.

Siento, a veces las pisadas de alguien que camina cerca de mí, y creo–ilusión pérdida–, que me están espiando, que saben –algo o todo– de mi cita que tuve ayer con la señorita… (por así llamarla), dado que esta casada, con marido y escopeta, con escopeta y marido. No tropecé con almas que amé– hombres y mujeres, compañeros míos–, porque habían fallecido. Y pensar que pude haber sido el último hombre/mujer sobre la tierra, si al salir por la mañana temprano la ciudad estuviera ya muerta…Y pensar que pude haber sido el último hombre/ mujer sobre la tierra…, sin llegar a tener el tiempo necesario para escribir mi último poema. ¡Día infeliz el por mí pasado!

Porque cuando apago la luz de la mesita de noche, al objeto de dormir unas pocas horas( con mi edad son pocas las horas de sueño, que se aprovechan), mi cerebro que no duerme–y saliendo de la noche oscura de mis pensamientos,–entre sueños y ensueños, me habló: De los peces mil colores; de la mujer asesinada por su pareja sentimental sin que nadie ponga solución efectiva a estas muertas violentas; de la discusiones encontradas en relación con las corridas de toros( para mi ‘los toros’ son una fiesta, y una muerte claro está, respetando las ideas discrepantes al respecto); de la mezcla de sangres distintas entre los contrayentes de la futuras monarquías( genes que cuentan) y de los falsos profetas Zapatero y Rajoy .


( Mariano Rajoy–que está cometiendo errores, aconsejado no se por quién–, debería de pensar–que para eso es Registrador de la Propiedad–que 9.630.512 millones de votos pertenecientes al PP, unidos a los 10.909.687 millones y pico de los últimos que pertenecen al PSOE, pueden y deben gobernar España en una alternancia de poderes. Y si me apuran un poco más, uno recomendaría con humildad al bueno de Rajoy que propusiera gobernar en coalición al PSOE–concretamente que hablase y dialogase con el señor Rodríguez Zapatero, que es el actual presidente de Gobierno. Hubiera sido una gran victoria política–incluyo a Zapatero y a Rajoy, que representan a más de 20 millones de votos españoles–integrar los nacionalismos españoles–su historia, su lengua, su folklore… –, dentro de una idea común: la unidad de España. Sin embargo, esto no se ha conseguido. Sí puedo afirmar, y puedo equivocarme, que si los partidos políticos tuvieran que autofinanciarse, sin duda, tendríamos menos hombres/ mujeres dedicados al “arte de la política” y, por tanto, menos gastos y más ingresos: es una idea… Estamos faltos de políticos inteligentes y hábiles, que no saben o no quieren negociar por el bien de España, que sus cabezas no permanecen frías, que sus corazones no están templados, que emplean la política como un arte de engaño… , cuando todas sabemos que ésta es un arte que sólo la ejercen los verdaderos hombres de Estado.)

Fíjense señores Rajoy y Zapatero, e insisto en ello: la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Ángela Merkel, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) y el Partido Liberal (FDP) acaban de firmar en Berlín un acuerdo de coalición, y para los próximos cuatro años, partidos con distinto ideario político, pero que han de desarrollar un política coherente y gobernar, con eficacia, para Alemania. Es decir: para los alemanes. Claro está, estamos ante una mujer, Ángela Merkel, que desarrolla una política coherente y con altas miras para lograr el bienestar de Alemania. Puedo y debo decir que nos hallamos ante mujer diligente e inteligente, que posee señorío cuando habla y actúa, y que estamos ante una auténtica mujer-político de Estado.

Al final, y esto lo pude comprobar, nuestra actual vida es y está triste. La violencia entre los humanos ha llegado a alcanzar límites insospechados. Y es que es necesario que establezcan medidas: contra la pobreza, el desempleo, las desigualdades sociales existentes: clase baja, clase media y clase alta, económicamente hablando (que el endiosamiento de la última no entorpezca la relación con la dignidad de la primera, sirviendo la ‘clase media’ de balanza de control entre ambas), el consumismo desmesurado en el que hemos incurrido todos nosotros, contra la fabricación de armas que sólo sirven para matar. Y es que mi cerebro que no duerme así me lo ha manifestado, y tengo miedo, mucho miedo, porque puedo llegar a desarrollar ansiedad y depresión.Porque tengo miedo de convertirme en un ser irritable, que, perdiendo mi memoria, pueda perder también mi capacidad de concentración…Todo esto y mucho más, me ha revelado mi cerebro.






La Coruña, 2 de noviembre de 2009
©Mariano Cabrero es escritor