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miércoles, julio 16, 2014

Las raíces de la violencia son palomas mensajeras

 

 
 
Portadoras de buenas noticias(casi) siempre...

Las raíces de la violencia son palomas mensajeras, que se  extienden por el mundo entero, sembrando los campos con cruces: cruces con muertos, muertos con cruces. Occidente-sus naciones- sufren aquellas en sus propias carnes, y las padecen como una especie de epidemias sin precedentes en la historia de la humanidad.
 
Observamos cómo se protegen moradas, cómo se establecen sistemas de seguridad mediante alarmas eléctricas en las viviendas, fomentando el crecimiento de industrias lucrativas del propio ramo. La gente ha cogido miedo, diría uno, gastándose sus dineros para protegerse de los pies a la cabeza, y entrar en posesión de armas de fuego-muchas veces de manera ilegal-, para su protección y las de sus deudos…
 
Y es que estamos perdiendo-nosotros los ciudadanos- la fe en la capacidad del Estado-los Estados-, para defendernos…de las violencias y las agresiones de que somos objeto, las cuales nos encontramos a la vuelta de  cualquier esquina, y, muchas veces, tomamos la justicia por nuestras propias manos. ¡Mala cosecha vamos a recoger!...
 
Nuestra inseguridad personal crece de- día a día-en progresión geométrica. Los estados democráticos entienden, a su manera, que las Fuerzas de Seguridad no deben permanecer en la calle patrullando: día y noche, noche y día (¡tremendo error!).Aunque sí es cierto que existen cámaras de seguridad por todos los rincones en las ciudades, éstas pueden ser necesarias para las posibles detenciones de los presuntos delincuentes, pero nunca jamás serán capaces de “prevenir” los crímenes cometidos contra las personas y sus enseres. Y vuelvo a insistir: hay que patrullar la calle de nuestras ciudades-palmo a palmo-, de nuestros pueblos ya se encarga la Guardia Civil, en España. Y estas patrullas han de hacerlas con personal de paisano y uniformado, según misiones al respecto, empleando siempre la técnica de “ver sin ser visto”, y así detener a los delincuentes antes de que cometan delitos o faltas tipificados en los distintos códigos penales de los Estados. Ésta es la verdadera prevención policial…
 
El miedo al crimen se ha generalizado, y esto es así, pues…antes salíamos con nuestras familias-por las noches- y lucíamos nuestras alhajas (escasas pero de nuestra propiedad), y ahora estas costumbres se consideran ‘como arriesgadas’. Hoy por hoy vemos como las Clases altas más acomodadas, sin duda, están protagonizando un éxodo hacia las zonas verdes en el extrarradio de las poblaciones, que cuentan con medidas de seguridad más sofisticadas. Son tantos los muertos habidos de y por la VIOLENCIA…
 
Bien sabemos todos que ‘el crimen no respeta fronteras’, y que existe el ‘crimen organizado’ como manera y forma de vivir. Los delitos de violencia son endémicos en los Estados Unidos de América, y las estadísticas al respecto apuntan que se producen ‘diez asesinatos por 100.000 habitantes’. Entre los aludidos delitos se encuentran, a saber: violaciones, atracos a manos armada, robos con fuerza en las cosas e intimidación a las personas, violencia en los hogares, etc.etc. Existe una tendencia preocupante, diría uno, en cuanto a la incidencia de la criminalidad entre los jóvenes: la falta de trabajo puede ser una de las causas, que animan a los adolescentes a delinquir más y con medios más rebuscados. Lo que vienen a decir los entendidos en la materia que “cada día se cometen más delitos y faltas contra las personas”. O: “…que existen numerosos jóvenes que portan armas blancas en sus bolsillos”. O: “…que las armas las carga el diablo”. O: “…que también hay muchachos/as que llevan armas de fuego”. O: “…que la cultura ya no importa a nadie”. O: “…que son múltiples y muy varias las escenas de terror y violencia que visionamos por televisión y cine”. Todo esto y mucho más es lo que piensa uno.
 
Las raíces del crimen son diversas y complejas. Se ha estudiado  sobre ellas por expertos, profesores, médicos, psiquiatras, educadores…, y existen teorías múltiples y muy dispares unas de otras: hoy por hoy el crimen los podemos considerar como un mal de la humanidad. Algunos entendidos en la materia se expresan de la siguiente manera: “…que el crimen violento lo cometen personas con conductas aberrantes y agresivas”. O: “…que el crimen violento lo cometen hombre/mujeres, que tienen trastornos mentales-quizás transitorios--, y alteraciones en el aprendizaje”. O: “que otros individuos carecen-según sus casos particulares-, de capacidad para discernir entre el bien y el mal”.
 
Y dado que la violencia engendra violencia, y es el plato de cada día en televisión, hemos de desterrarla –en la medida de lo posible–dentro de nuestra “pequeña pantalla”, dentro de los campos de fútbol, dentro de nuestro trabajo... dentro de nuestra cotidiana vida. Porque /Ashley_Montagu –antropólogo--, señaló: “Aprender a hablar cuesta muchos meses. Aprender a amar puede costar años. Ningún ser humano nace con impulsos hostiles o violentos, y nadie se vuelve hostil o violento sin tomarse el tiempo necesario para aprenderlo”. Nuestra cotidiana vida, hoy en día, es una amplia escuela de violencia, que hemos de digerir para  no sembrar semillas de violencia
 
 
 700 mujeres muertas por violencia de género en la última décadal, según un informe que publicado por el diario ‘El Mundo’ de España. El imperio de la fuerza siempre ha prevalecido sobre la mujer. “A medida que el hombre conquista el mundo-ha comentado Susan_Brownmiller-, también se apodera de la mujer.” Hemos de entender que la esclavitud fue un asunto de racismo-en el más amplio sentido de la palabra-de los hombres blancos hacia los negros, pero también constituyó una dominación del hombre blanco sobre la mujer de raza negra. La raza negra siempre llevaba las de perder, y uno no sabe por qué…
Porque, evidentemente, hemos de pensar que, existen y en el siglo XXI, un tipo de mujeres que si dicen “te amo”, desde luego, aman sin ambages; que emiten luz propia y enamoran y eligen a su manera; que pueden y deben abandonar a sus maridos si éstos se lo  merecen- caso de la violencia de género-, y que saben respetar las leyes del amor humano (y del divino), si los hombres y ‘El Amor’ respetan las suyas. “Se acabó la esclavitud para siempre…”, así se expresan innumerables hijas de Eva en la actualidad. Y razón tienen para manifestarse de esta manera. 
 
 
 
 
La Coruña, 9 de febrero de 2014
© Mariano Cabrero Bárcena
http://www.youtube.com/watch?v=tggShB0zHaA, Raíces de violencia, publicación de ‘CARITAS Honduras’, el 29/06/2013

martes, noviembre 05, 2013

Dos bellezas de mujeres: en lienzo y en revista





Opinión/Dos bellezas de mujer: en 'lienzo inmortal' y en 'revista del corazón'


Ésta es la belleza serena de una mujer joven, que mañana será mayor(es y será siempre Lizzie Millar).Con sus muchas luces y sus muchas sombras ocultas, que son maravillosas en la intimidad del amor pasional del ser humano. Cuando un hombre posee lo que siempre anheló, y una mujer entrega lo que ella es capaz de transmitir, sin temor a equivocarnos, podemos afirmar rotundamente que ambos han compartido lo más maravilloso que existe sobre la tierra: el amor (hay palabras que llenan el alma y ésta es una de ellas), y en el amplio sentido de la palabra. ¡Felices ellos!
 
 
Y es que el amor es algo maravilloso, que merece ser vivido una y mil veces. Se puede vivir con pocos alimentos, se puede vivir con pocos amigos, se puede vivir con enfermedades crónicas, se puede vivir contemplando los horrores de la guerra…Mas nunca jamás sin amor (hasta los pobres “perros callejeros” necesitan unas migajas de amor).
 
 
Ella es Lizzie Millar: Su ‘antes’ no nos importa, su ‘después’ ha de venir. Lo importante es el ‘aquí y ahora’.La belleza serena de una mujer joven es la que estamos contemplando ‘aquí y ahora’. Contemplamos lo que ella quiso mostrar al mundo: su belleza natural-sin maquillajes ni operaciones-, como Dios la trajo al mundo. Saber qué ha hecho o quién ha sido será prudente conocerlo el día que haya de escribirse su biografía, sus memorias…Ahora es (mañana Dios dirá) Lizzie Millar, una modelo con cuerpo real y presente, que posó para la revista Glamour: ni más ni menos, ni menos ni más.
 
 
Este desnudo casto y hermoso, que lo es, de Lizzie Millar, me ha recordado un sueño que tuve (porque todos soñamos alguna vez), y que me desvelo lo que puede ser la belleza desnuda de una mujer: “ Desnudo femenino...belleza de mujern ;posturas no escogidas que ojo quiso ver, y sólo vio belleza, desnudo de mujer; y sólo silueta…ciega niebla…, y se fue. Quizá un sueño tuve, soñé…, ¡ya no lo sé! Desnudo femenino…belleza de mujer”.
 
 
Desde luego, y la vista de lo oído, uno se pregunta que quién no ha soñado alguna vez en la vida. Todos y cada uno de nosotros. Sueños libres, sueños muertos, sueños tenebrosos, sueños…, sí, simplemente sueños. “Porque vivir quiere decir soñar”. Todos, y cuando jóvenes, deberíamos haber asistido a una escuela para cultivar el amor dentro del matrimonio, donde la asignatura principal hubiese sido éste aludido ‘amor’.Puesto que el amor es y son vivencias, experiencias, sentimientos, imaginaciones, cierta pequeña enfermedad de nuestro intelecto. Y soñamos, porque vivimos.
 
 
Mas lo que no muestra , y a entender no da, Lizzie Millar, es a esas modelos de pasarelas, que parecen seres muertos, trasplantados de otros mundos y que intento expresar en pocas palabras:“Muestra eres, semblante muerto….Con enlutados senos traslucidos y transparentes, amparados con ese jersey negro petróleo–de arpillera…y de rotos–,ajustado allá más del medio cuerpo. Muévete y muestra indiferencia con el rostro blanco de la muerte. Verás ávidos los ojos buscando fresca y joven carne, buscando común tu envoltura, buscando tu cuerpo a corazón abierto. Serán ellas fáciles presas, bolsillos huecos de tu riqueza. Al infinito olvidas la mirada, y un potente foco iluminado, ese jersey negro petróleo–de arpillera…y de rotos–, marcará para siempre tus pechos pezones rotos… ¡Lo conseguiste!: Eres modelo”.
 
 
Y es que LIzzi Milerhl , la que contemplan mis ojos, es pasión echa mujer. Es cuerpo hermoso, es cuerpo deseado, es cuerpo al desnudo sin enseñar nada prohibido, pero con el que todos soñamos siempre: ‘con lo prohibido’. Porque Dios lo puso para desearlo, gozarlo y respetarlo: creo la mujer a imagen y semejanza del hombre, y viceversa. Nuestra modelo en cuestión es una preciosidad, pero…hemos de dejarla en su sitio: en las portadas de las revistas. Pero es que “los sueños, sueños son”, que dijo Calderón de la Barca.
 
 
Porque es bueno hablar de pasiones, ya que se sigue muriendo de amor, muriendo de hambre, muriendo de hambre y sed de justicia…Hombres, mujeres, y para nuestra desgracia, se siguen arrojando por los acantilados próximos al mar, se siguen arrojando por los edificios en construcción próximos a sus propias viviendas, se siguen matando–poco a poco–, cuando acuden todos los fines de semana a beber mezcla de malos vinos y licores, y hasta emborracharse, consumiendo el éxtasis y ese ‘sin número de pastillas’ químicas del sueño. Es siempre mucho mejor, y desde luego más saludable, el contemplar la belleza serena de una mujer: en nuestro caso particular se trata de la modelo Lizzie Millar, nada más y nada menos.
 
 
Debe haber un cambio en nuestra sociedad de consumo, y reconocer, de una vez por todas, que Lizzie es una modelo normal; en absoluto parecida a esas otras modelos que aparecen en ‘pasarelas’ y ‘revistas del corazón’, y que se miran delgadas como palos de la luz eléctrica. Y es que la belleza no está en los huesos precisamente, sino en las naturales curvas hermosas que bordean el cuerpo humano de cualesquier mujer. Lizzie es una de las muchas mujeres creadas por Dios, el Dios de todas las religiones…
Para contemplar la belleza serena de una mujer, y uno así lo entiende, no existen edades. Y me atrevo a decir más: Aquí y ahora no hay viejos, queridos amigos míos. Algunos de nosotros somos de ‘la tercera edad’, desde luego, pero nuestro deseo sexual persiste aunque ha pasado la frontera del rosa al amarillo. Es decir: de la juventud a la senectud. Así de sencillo.
 
 
No obstante, y con relación a las mujeres ,JeanAmiel (diario íntimo II) dejo escrito: “La mujer quiere ser amada sin razón, sin motivo: no porque sea hermosa o buena o bien educada o graciosa o espiritual, sino porque es. Y es que… quien ama y respeta a una mujer está amando y respetando al mundo entero. No olvidemos que, si nosotros estamos pernoctando en este valle de lágrimas, se lo debemos a ellas. Detrás de un hombre hecho siempre se encuentra una mujer hecha. Dos bellezas de mujer: una,inmortalizada en un ‘lienzo’; la otra, sobre una portada en ‘revistas del corazón’.
 
 
 
La Coruña, 7 de octubre de 2012
©Mariano Cabrero Bárcena es escritor

Torre de Hércules, patrimonio de la humanidad.
Ciudad de La Coruña( España)